
Imagen conceptual de inspiración; no representa un proyecto ejecutado.
01. Entender el punto de partida
Anota qué zonas reciben sol directo por la mañana y por la tarde. Repite la observación varios días; la sombra de una pared o un edificio cambia el mapa del espacio.
02. Probar una solución
Distingue claridad ambiental de horas de sol directo. Lleva tus notas al vivero para valorar especies y variedades según las condiciones reales de tu terraza.
03. Revisar antes de continuar
Empieza con pocos recipientes. Conocer cómo se comporta el lugar durante una estación aporta más información que llenarlo de plantas desde el primer día.
Llévalo a tu espacio
Elige una sola acción de esta guía y anota qué esperas mejorar. Toma una medida, una fotografía o una nota antes de empezar; te servirá para comparar el resultado.
Después de usar el espacio, revisa si el cambio facilita tu rutina. Si necesita demasiadas excepciones para funcionar, simplifica la propuesta antes de ampliarla.
Estas ideas son orientativas. Adáptalas a las características de tu vivienda, las indicaciones de los productos y las necesidades de quienes la utilizan.